DETIENEN A ESTRELLA, EN UNA FIESTA EJECUTÓ A SU AMIGA EN #PLAYADELCARMEN

 


Comalapa, Chiapas.- Estrella «G» no pudo evitar sentirse derrumbada cuando cuatro mujeres desconocidas se acercaron a ella para preguntarle si aquel era su nombre.

Llevaba pocos meses viviendo en aquel municipio fronterizo repleto de salvadoreños, catrachos y guatemaltecos, sin haber hecho ninguna amistad.

De inmediato Estrella «G» supo que aquellas desconocidas eran agentes de la Fiscalía Especializada en Investigación de Homicidios, y que venían por ella.
 
Desde que salió huyendo de Playa del Carmen, en abril del año pasado, su vida había dado un vuelco inesperado. Ella no hubiera querido dejar aquel pedazo de tierra donde al fin pudo valerse por sí misma, lejos de sus familiares.

Es cierto que era más tambaleante su estabilidad económica, pero en el caribe encontró pronto otras mujeres que también trabajaban para enviar dinero a su familia, y al mismo tiempo salir adelante.
 
No tenía planeado irse así, tan repentinamente de aquel lugar que le pareció el paraíso soñado. Lejos de su casa había descubierto la libertad de hacer lo que le viniera en gana, cosas que jamás habría podido realizar bajo la mirada de los hombres de su casa, su padre, sus hermanos y los hombres de su comunidad.

No, definitivamente, si por ella hubiera sido, no se habría ido nunca del mar, pero ahora las agentes de la fiscalía estaban paradas frente a ella para recordarle los motivos de su escape.

MATÓ A SU AMIGA EN UNA FIESTA

Estrella «G» no opuso resistencia a las agentes de la Fiscalía, tomó algunas pertenencias y salió con ellas. Le explicaron que sería presentada a la representación social de Quintana Roo.

En el largo viaje de regreso al caribe donde había sido feliz se acordó de su mejor amiga. Era por ella que había dejado Playa del Carmen, era por ella que había andado huyendo y se había ido a refundir a aquel lugar fronterizo.

Fue el 5 de abril del año 2019, que comenzó su descenso a los infiernos humanos: el remordimiento y la culpa. Aquella noche, cegada por el oído, porque no podía soportar la traición de su mejor amiga, tomó un taxi por la costera y pidió la condujera al fraccionamiento Villas del Sol.

Sabía que en aquella fiesta encontraría a su mejor amiga, en compañía de otras mujeres. Pidió bajar en la esquina de la calle Azulejos con Espátulas, en la colonia Villas del Sol, y camino hacia la dirección del domicilio.

 
Apenas entró su cólera estalló y se hizo de palabras con su mejor amiga. Las otras tres mujeres no quisieron intervenir porque pensaron que se trataba de una discusión familiar, que pronto las dos se calmarían y se unirían a la fiesta.

Pero Estrella «G» en vez de aplacarse elevó los reclamos. Su cabeza era un torbellino sin rumbo. No supo bien en qué momento sacó una pistola que llevaba en su bolso, y disparó sin saber cómo en contra su mejor amiga. Cuando al vio caer al suelo, salió corriendo de la sala, y paró al primer taxi que pasaba. Así comenzó su huida.

ES RECLUIDA EN EL CERESO

Antes de bajar de la patrulla, Estrella «G» se arregla el cabello. Lleva puestos sus aretes y una cadena de oro que traje sujeta la letra «B». Una chamarra blanca cubre su estrecha ombliguera color gris.

Sus largas uñas sobresalen de sus manos esposadas. Lleva un pantalón de mezclilla deshilachado a la altura de las rodillas, y unos tenis rojos que llaman la atención de los abogados y secretarias de los juzgados. Parecería que Estrella va de vacaciones. Pero no. Unos custodios la ingresan al Cereso. Ya no huirá. Adivina un poco del mar en la luz que se alcanza a ver tras las rejas. Se consuela pensando que ha regresado a donde fue feliz.
Share:

Facebook Coments